jueves, 10 de febrero de 2011

(otra catarsis 0)

Es madrugada. Me fijo la fecha para ver si no es uno de esos días especiales; ya sea que este indispuesta o a punto de, o que sea uno de esos días justo cuando te conocí, o cuando empezamos a salir.

Pero no. Sentí necesidad de un abrazo. Y ya no estas. Es un día más. Me fijo si hay alguna novedad. Pero no. Sin querer vivo contando los meses de que ya no te tengo. Quiero que pase rápido. RÁPIDO. Y poder decirme: ¡MIRA CUANTO TIEMPO AGUANTASTE SIN EL!

Quiero poder felicitarme por haber logrado algo. Por haber logrado ALGO.

No quiero morir, pero tampoco quiero vivir así.

No lo creo todavía. Hubiese sido más fácil si me engañabas con otra. Si, no se, si me mentías, no se. ¿Por qué dejarme de “amar”? ¿Por qué ilusionarme tanto?

Marcaste mi vida para siempre. Marcaste una parte de mi vida para siempre.

Mocos por todos lados. Te odio por haberme hecho tan feliz esos seis meses.

Odio contradecirme. Odio a veces pensarte y recordar lindos momentos y SONREÍR por eso. Odio después recordar lo mismo y llorar porque nunca mas los voy a volver a tener.

Te odio por haber sido único para mí.

Ojala existiese algo para poder olvidarte. Y que no sea otro clavo para volver a repetir un cuento de hadas y volver a sentirme mal.

No se. No encuentro nada mas que amor para poder olvidarte. Y no quiero eso. Porque se lo que va a suceder.

“ojala …..”

Pero no. No existe lo que quiero y tengo que bajar a la realidad. Y la realidad duele. Duele porque tus ojos ya no me miran. Duele porque jamas me miraste de verdad. Duele porque jamas me mostraste como sos. Duele porque me enganchaste, me tuviste, y te fuiste, así nomas. Duele porque en este momento te chupa un huevo lo que yo sienta. Duele porque jamas vas a saber como me siento. Duele porque se que nunca mas voy a vivir lo que viví con vos. Duele y es una mierda. No se. Sinceramente no se como pude creerte. Venís de una familia de mierda. Mambos por todos lados. Y yo! Y yo que trataba de ayudarte en todo. De apoyarte en todo. De perdonarte todo. De entenderte. Y así me fue también.

Tantas cosas me prometiste. Que ya las promesas me dan asco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario